
Agosto es un mes extraño, un mes que oscila entre el final del pasado y el inicio de un nuevo futuro.
Un me que crea una cierta angustia. Sobre todo, debido a la soledad con la que estoy viviéndolo aqui aislado entre cuatro paredes y encerrado en el monte entre árboles y flores.
Mi unica actividad es la piscina, la lectura, mis pacientes y la televisión. Hoy espero empezar, mañana lunes, a empezar a buscar mi nuevo alojamiento y una vez asentado buscar una nueva pareja. Quizas entre cualquiera de mis dos amigas americanas, una china y otra afroamericana encontradas por internet.
Agosto es un mes extraño muy extraño.
Agustín Moreno, agosto 2006